
La manifestación se inició pacíficamente, aunque la tensión se respiraba en el aire. Un regimiento de paracaidistas, uno de los más duros cuerpos del Ejército Británico, había sido enviado a Londonderry.
Un pequeño grupo de manifestantes, apartado del núcleo principal, comenzó a lanzar piedras a una barricada, tras la que se parapetaban algunos soldados. Estos respondieron al principio con gas, balas de goma y agua a presión. Instantes después las calles del Bogside se convirtieron en un caos. La gente corría despavorida entre el ensordecedor ruido de disparos con balas verdaderas. En 20 minutos, 13 cuerpos sin vida y más de 30 heridos (uno de ellos moriría meses más tarde). Había nacido la leyenda del Domingo Sangriento (Bloody Sunday), conocida mundialmente por la canción de la banda U2 Sunday Bloody Sunday.
Fuente: Wikipedia.



