|
Publicado el 3 de febrero de 2008 Más en Curiosidades Tuitear |
Tras los atentados del 11-s, en New York se produjo un fenómeno que los psicólogos han bautizado como end-of-the-world-sex (“Sexo durante el fin del mundo”). Consiste en un aumento del apetito sexual desatado por el pánico.
Prueba de ello es que, a finales de 2001, las agencias de contacto y las tiendas de preservativos neoyorquinas vieron cómo se duplicaban sus ganancias.

Esta conducta, según los especialistas, obedece a un mecanismo biológico de supervivencia: ante una amenaza, el cuerpo produce un aluvión de hormonas que excitan nuestro organismo y nos lleva a practicar el sexo para liberarlas.
Desde el punto de vista psicológico, el miedo a la muerte hace que a una persona le entren unas ganas de vivir desesperadas y el sexo, como interpreta la sexologa estadounidense Pepper Schwartz, es la mejor manera de hacerlo.



